Thursday, September 01, 2005

"QUE LAS CUENTAS PÙBLICAS SEAN PÙBLICAS"

"QUE LAS CUENTAS PÙBLICAS SEAN PÙBLICAS"


El objetivo: TRANSPARENCIA en el manejo de los fondos públicos.

Debemos encontrar la verdad reflejada en números ejercitando nuestro derecho ciudadano de acceder a la información pública.
Procuramos transparencia hasta el punto que nos permita ver de qué modo se utiliza el dinero que depositamos a través del pago de nuestras tasas, impuestos y contribuciones.
Según el art. 8 de la ley 25152 de Responsabilidad Fiscal el Estado Nacional debe permitir el libre acceso a la información completa y detallada sobre la administración de los recursos públicos.

Por el Decreto Nacional 103/2001 se aprueba el Plan Nacional de Modernización de la Administración Pública Nacional que propone utilizar los nuevos recursos informáticos a fin de facilitar la interacción del ciudadano con el Estado, optimizar las inversiones de los organismos en tecnología informática e impulsar una adecuada gestión estratégica de los recursos informáticos.

Este Plan diseñado para modernizar la gestión del Gobierno Nacional, pretende llegar a ser emulado por las provincias y municipios donde se concentra la mayor ocupación del sector público, la prestación de servicios sociales y la construcción de infraestructura.
En el capítulo referente a Transparencia y Política Anticorrupción hace mención a la necesidad de incrementar los niveles de transparencia en la gestión pública y mejorar la capacidad de prevención, detección y corrección de situaciones irregulares y de los sistemas que las facilitan. ... Para recomponer la confianza de los ciudadanos en el sector público es imprescindible mejorar la calidad institucional. .... Se percibe como necesario el monitoreo de cómo se gasta lo recaudado. La corrupción en el sector público es percibida no sólo como una cuestión moral, sino también como un tema de gestión pública que afecta las posibilidades de desarrollo económico, institucional y social.

Ley 25152 de Responsabilidad Fiscal Sancionada: Agosto 25 de 1999.
ARTICULO 8º — La documentación de carácter físico y financiero producida en el ámbito de la Administración Nacional y que se detalla a continuación, tendrá el carácter de información pública y será de libre acceso para cualquier institución o persona interesada en conocerla:
a) Estados de ejecución de los presupuestos de gastos y del cálculo de recursos, hasta el último nivel de desagregación en que se procesen;
b) Ordenes de compra, todo tipo de contratos firmados por autoridad competente, así como las rendiciones de fondos anticipados;
c) Ordenes de pago ingresadas a la Tesorería y al resto de las cajas de la Administración.
d) Pagos realizados por la Tesorería y por el resto de las tesorerías de la Administración.
e) Datos financieros y de ocupación del Sistema Integrado de Recursos Humanos que administra cada Secretaría, sobre personal permanente, contratado y transitorio, incluido el de los proyectos financiados por organismos multilaterales;
f) Listado de beneficiarios de jubilaciones, pensiones y retiros y otros planes.
g) Estado de situación, perfil de vencimientos y costo de la deuda pública, así como de los avales y garantías emitidas, y de los compromisos de ejercicios futuros contraídos;
h) Listados de cuentas a cobrar;
i) Inventarios de bienes inmuebles y de inversiones financieras;
j) Estado del cumplimiento de las obligaciones tributarias, previsionales y de las sociedades y las personas físicas ante la Administración conforme a la reglamentación que ella misma determine;
k) Información acerca de la regulación y control de los servicios públicos, obrante en los entes reguladores y de control de los mismos;
l) Toda la información necesaria para que pueda realizarse el control comunitario de los gastos sociales a los que se refiere el artículo 5º, inciso b), de la presente ley. La información precedente será puesta a disposición de los interesados por el señor Jefe de Gabinete de Ministros;
m) Toda otra información relevante necesaria para que pueda ser controlado el cumplimiento de las normas del sistema nacional de administración financiera y las establecidas por la presente ley.
La información precedente será puesta a disposición de los interesados en forma inmediata, a su requerimiento o mediante la autorización al libre acceso a las respectivas plataformas informáticas, en un plazo máximo de un año contado a partir de la promulgación de la presente ley.

Por favor necesitamos su opiniòn responsable, gracias

DESAFÌO A LA BLANCURA: SOBERANIA POPULAR

"QUE LAS CUENTAS PÙBLICAS SEAN PÙBLICAS"

LIBERTAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD

LIBERTAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD:
UN MUNDO NUEVO ES POSIBLE

DESAFÌO A LA BLANCURA: SOBERANIA POPULAR "QUE LAS CUENTAS PÙBLICAS SEAN PÙBLICAS"
En Villa Carlos Paz, èste proyecto fuè aprobado por el Concejo Deliberante, pero inmediatamente en Intendente LO VETÒ !!!!!!!!!!!:
Le agradeceríamos su opinión responsable, gracias:


SOBERANIA POPULAR

¿CÓMO PUEDE GOBERNAR EL PUEBLO?
¿Cómo es posible que se realice la soberanía popular, es decir, el gobierno por el pueblo'? ¿quién es el pueblo soberano, el pueblo que gobierna'?
Cuando en las sociedades democráticas modernas se habla del pueblo soberano, esta expresión se refiere exclusivamente al conjunto de los ciudadanos, es decir, de los hombres y mujeres que gozan de derechos políticos y que pueden, por consiguiente, participar de un modo o de otro en la constitución de la voluntad política colectiva.
Los ciudadanos forman el pueblo gobernante o soberano junto a los simples habitantes o miembros de una población sin derechos ciudadanos que abarca a las mujeres y a los jóvenes mayores de 18 años, y los menores de edad, los extranjeros, así como los que ven suspendidos tales derechos a causa de la comisión de algún delito.


"QUE LAS CUENTAS PÙBLICAS SEAN PÙBLICAS"


El objetivo: TRANSPARENCIA en el manejo de los fondos públicos.

Debemos encontrar la verdad reflejada en números ejercitando nuestro derecho ciudadano de acceder a la información pública.
Procuramos transparencia hasta el punto que nos permita ver de qué modo se utiliza el dinero que depositamos a través del pago de nuestras tasas, impuestos y contribuciones.
Según el art. 8 de la ley 25152 de Responsabilidad Fiscal el Estado Nacional debe permitir el libre acceso a la información completa y detallada sobre la administración de los recursos públicos.

Por el Decreto Nacional 103/2001 se aprueba el Plan Nacional de Modernización de la Administración Pública Nacional que propone utilizar los nuevos recursos informáticos a fin de facilitar la interacción del ciudadano con el Estado, optimizar las inversiones de los organismos en tecnología informática e impulsar una adecuada gestión estratégica de los recursos informáticos.

Este Plan diseñado para modernizar la gestión del Gobierno Nacional, pretende llegar a ser emulado por las provincias y municipios donde se concentra la mayor ocupación del sector público, la prestación de servicios sociales y la construcción de infraestructura.
En el capítulo referente a Transparencia y Política Anticorrupción hace mención a la necesidad de incrementar los niveles de transparencia en la gestión pública y mejorar la capacidad de prevención, detección y corrección de situaciones irregulares y de los sistemas que las facilitan. ... Para recomponer la confianza de los ciudadanos en el sector público es imprescindible mejorar la calidad institucional. .... Se percibe como necesario el monitoreo de cómo se gasta lo recaudado. La corrupción en el sector público es percibida no sólo como una cuestión moral, sino también como un tema de gestión pública que afecta las posibilidades de desarrollo económico, institucional y social.

Ley 25152 de Responsabilidad Fiscal Sancionada: Agosto 25 de 1999.
ARTICULO 8º — La documentación de carácter físico y financiero producida en el ámbito de la Administración Nacional y que se detalla a continuación, tendrá el carácter de información pública y será de libre acceso para cualquier institución o persona interesada en conocerla:
a) Estados de ejecución de los presupuestos de gastos y del cálculo de recursos, hasta el último nivel de desagregación en que se procesen;
b) Ordenes de compra, todo tipo de contratos firmados por autoridad competente, así como las rendiciones de fondos anticipados;
c) Ordenes de pago ingresadas a la Tesorería y al resto de las cajas de la Administración.
d) Pagos realizados por la Tesorería y por el resto de las tesorerías de la Administración.
e) Datos financieros y de ocupación del Sistema Integrado de Recursos Humanos que administra cada Secretaría, sobre personal permanente, contratado y transitorio, incluido el de los proyectos financiados por organismos multilaterales;
f) Listado de beneficiarios de jubilaciones, pensiones y retiros y otros planes.
g) Estado de situación, perfil de vencimientos y costo de la deuda pública, así como de los avales y garantías emitidas, y de los compromisos de ejercicios futuros contraídos;
h) Listados de cuentas a cobrar;
i) Inventarios de bienes inmuebles y de inversiones financieras;
j) Estado del cumplimiento de las obligaciones tributarias, previsionales y de las sociedades y las personas físicas ante la Administración conforme a la reglamentación que ella misma determine;
k) Información acerca de la regulación y control de los servicios públicos, obrante en los entes reguladores y de control de los mismos;
l) Toda la información necesaria para que pueda realizarse el control comunitario de los gastos sociales a los que se refiere el artículo 5º, inciso b), de la presente ley. La información precedente será puesta a disposición de los interesados por el señor Jefe de Gabinete de Ministros;
m) Toda otra información relevante necesaria para que pueda ser controlado el cumplimiento de las normas del sistema nacional de administración financiera y las establecidas por la presente ley.
La información precedente será puesta a disposición de los interesados en forma inmediata, a su requerimiento o mediante la autorización al libre acceso a las respectivas plataformas informáticas, en un plazo máximo de un año contado a partir de la promulgación de la presente ley.


LIBERTAD, IGUALDAD y FRATERNIDAD
LIBERTAD: ¿Qué significa ser libre en el contexto de nuestras sociedades complejas?
Primero remite a la posibilidad de actuar sin interferencias ni amenazas, gozando el derecho a realizar determinadas actividades sin que nadie -ni el gobierno, ni organización social alguna, ni algún otro individuo se lo impida.
Naturalmente, no se trata ni puede tratarse de una libertad absoluta o ilimitada. La libertad de cada ciudadano se ve limitada, por un lado, por la necesidad -ésta si absoluta- de no afectar la libertad de los demás: nadie puede ser libre de someter o restringir la libertad de los otros, pues tal cosa es precisamente lo que caracteriza a los sistemas antidemocráticos: el que uno o algunos pretendan ser libres para oprimir o despojar de su libertad a la mayoría.
la libre realización de actividades depende de la existencia de oportunidades, es decir, de condiciones reales para llevarlas a efecto. Por eso, buena parte del esfuerzo de las sociedades modernas está dirigido a ampliar tales oportunidades, a promover alternativas legitimas de acción social, a extender las posibilidades de realización de los individuos.
La libertad supone el derecho de cada individuo de participar en la elaboración y adopción de las decisiones colectivas que le conciernen y, por consiguiente, de ser ciudadano políticamente activo. Puede decirse, entonces, que este derecho de autodeterminación de los seres humanos es lo que sostiene el principio democrático fundamental de la soberanía popular.
El pueblo debe autogobernarse y nadie tiene derecho a someter a los demás y de que, por lo tanto, la única autoridad legítima es la que deriva del consenso expreso, de la participación activa de todos los ciudadanos que forman el pueblo soberano. Sólo se es libre en este sentido cuando se participa de un modo o de otro en la formación de los gobiernos y autoridades, y en la elaboración y aprobación de las políticas, pues sólo así puede decirse que al obedecer a las leyes y a las autoridades constituidas cada uno se obedece a sí mismo, y no a un poder externo y ajeno. La libertad como participación en las decisiones políticas, la libertad ciudadana en sentido estricto, implica, pues, el derecho, pero también el compromiso ético y político de participar, so pena de que esas decisiones aparezcan como impuestas e ilegítimas.
IGUALDAD:
La igualdad jurídica y política de todos los ciudadanos es el segundo valor fundamental de la democracia moderna. Este valor no significa que se cancelen todas las diferencias o incluso desigualdades de corte económico, social, cultural o físico, sino que ninguna de tales diferencias o desigualdades puede legitimar el dominio de unos seres humanos sobre otros y, por ende, la preeminencia política de los primeros sobre los segundos. Por eso, es un principio básico de los procedimientos democráticos que cada ciudadano tenga derecho a un voto y sólo a un voto, y que ningún voto valga más que los demás. De esta manera, en el momento de emitir los sufragios desaparecen las diferencias intelectuales, físicas o socioeconómicas, y cada votante tiene exactamente el mismo peso en los comicios, sin importar su ocupación, su sexo, su fortuna o sus capacidades personales.
Pero el valor de la igualdad política no sólo se realiza en los comicios: implica, por el contrario, que todo ciudadano goza de los mismos derechos y de las mismas obligaciones y, por consecuencia, que no existan grupos, clases o capas sociales privilegiadas con derechos políticos especiales, lo que explica que las normas jurídicas democráticas tengan que ser universales al disponer los derechos y las obligaciones de todos los ciudadanos, y que nadie -persona o grupo pueda pretender colocarse por encima del imperio de la legalidad. Siendo esas normas universales, su aplicación deberá ser igualitaria, sin excepción de personas o intereses específicos.
La igualdad democrática, por ende, no se opone a las diferencias sociales y culturales: tampoco impide las distinciones por mérito o por capacidades de determinado tipo. No es una igualdad igualitarista o uniformadora, que pretenda abolir el pluralismo y la diversidad constitutivos de las sociedades modernas. Es, por el contrario, una igualdad dentro de la libertad y para la libertad, esto es, una igualdad dentro y para el pluralismo y la diversidad. Lo único que excluye taxativamente es la pretensión de convertir las diferencias en privilegios y las desigualdades en coartada para someter a otros seres humanos, pues se basa en el supuesto esencial de que ninguna diferencia o desigualdad puede justificar una presunta superioridad Política o un pretendido derecho exclusivo de autoridad sobre los demás, y de que, por lo tanto, ningún ser humano vale políticamente más que otro. Igualdad en la libertad, en la capacidad para participar en la formación de gobierno y en la autorización de políticas, la igualdad democrática implica una ética de la equidad en el trato social, es decir, un reconocimiento y respeto estricto de los derechos civiles y políticos de todos y cada uno de los ciudadanos, independientemente de su edad, sexo, fe religiosa, ocupaciones o rango socioeconómico. En este sentido, la cultura democrática promueve un trato igualitario, equitativo, hacia todos los seres humanos, y rechaza toda ideología racista, sexista o clasista que sostenga la sedicente superioridad natural de una raza, de un género o de una clase social.
Por lo mismo, aun si la igualdad política no equivale a igualdad social, económica o cultural, es evidente que desigualdades extremas en la sociedad, sean de corte económico o en materia de acceso al conocimiento, pueden limitar o incluso anular los derechos, o la posibilidad de ejercerlos, de muchos presuntos ciudadanos. Situaciones de pobreza extrema, de desigualdad económica flagrante, o incluso de asimetría cultural grave, favorecen el surgimiento de poderes de hecho, económicos o ideológicos, que cancelan en la práctica la vigencia de esa igualdad política, pervirtiendo gravemente los propios procedimientos democráticos. Donde los ricos son tan ricos, y los pobres tan pobres, de modo que los primeros pueden comprar el voto que los segundos se ven obligados a vender por necesidad, no es difícil comprender que las elecciones se vean gravemente deformadas como expresión efectiva de la voluntad popular. O donde desigualdades culturales extremas favorezcan liderazgos carismáticos, irracionales, basados en la superstición o en pasiones primarias, tampoco es complicado esperar una deformación similar.
FRATERNIDAD: La fraternidad como valor democrático
Afirmar el valor de la fraternidad, es decir, afirmar que todos los seres humanos deben tratarse como hermanos significa, en primer lugar, enfatizar los valores antes mencionados de la libertad y la igualdad de los ciudadanos. Pero significa algo más, que resulta importante para el buen funcionamiento de los procedimientos democráticos. A saber, que a pesar de sus diferencias y conflictos de intereses o de opinión, los miembros de una sociedad no deben verse como enemigos, es decir, como divididos en bandos contrapuestos e irreconciliables, sino, en todo caso, como copartícipes parcialmente conflictivos en la formación de la voluntad política nacional. En otras palabras, la democracia requiere, para funcionar correctamente, que los conflictos no excluyan la cooperación, y que la cooperación no excluya los conflictos. Por ello es éste, quizás, el valor más difícil de entender y asumir dentro de las democracias modernas, pues supone dejar atrás tradiciones y actitudes no sólo autoritarias sino beligerantes, fuertemente arraigadas en la historia de la humanidad, y pasar a concebir y practicar la política de un modo distinto, tolerante y racional.
Asumir entonces el valor democrático de la fraternidad supone reconocer que las contradicciones sociales, los conflictos entre grupos de interés o de opinión, o entre partidos políticos, no son contradicciones absolutas, antagónicas, que sólo puedan superarse mediante el aplastamiento, la exclusión o la aniquilación de los rivales, sino contradicciones que pueden y deben tratarse pacífica y legalmente, es decir, mediante procedimientos capaces de integrar, negociar y concertar soluciones colectivas legítimas y aceptables para todos. Por ello, la democracia política es prácticamente imposible cuando la sociedad se encuentra desgarrada por polarizaciones extremas, cualquiera que sea su naturaleza, pues entonces no existe la posibilidad de llegar a acuerdos y compromisos y sólo queda la «solución» de fuerza, la exclusión, el aniquilamiento, el sometimiento absoluto de los derrotados, situaciones todas radicalmente incompatibles con los valores democráticos en su conjunto.
En este sentido, la instalación y consolidación de un sistema democrático parece exigir un aprendizaje colectivo de los valores de la estabilidad, de la paz, de la legalidad, de la autolimitación, de la cooperación y de la tolerancia. Un aprendizaje que lleva a reconocer derechos y obligaciones recíprocos, a asumir el valor de la pluralidad y la diversidad, y a renunciar a dogmas y maniqueísmos políticos. Un aprendizaje, además, que conduce a la formación de partidos y tendencias políticas conscientes de los alcances y las limitaciones de la competencia propiamente democrática, en la que nadie puede colocarse por encima de la legalidad, en la que nadie puede pretender tener privilegios contra la mayoría, en la que, incluso, las mayorías eventuales han de asumirse siempre como parte y no como todo, y en la que, por consiguiente, deben respetarse plenamente los derechos de las minorías, incluido su derecho a volverse mayoría.
En esta perspectiva, la tolerancia es más que una actitud o valor negativo, más que un principio de no agresión o no exclusión de los contrarios. Aun si históricamente puede haber surgido de un cierto equilibrio o empate de fuerzas, en el que ninguno de los oponentes pudo imponerse a los demás y tuvo que reconocerles, por ende, legitimidad y derechos, lo cierto es que la tolerancia democrática es también, y sobre todo, un valor sustentado en la racionalidad moderna. Sustentado en la conciencia primero de que es el pueblo, la ciudadanía, el mejor juez de las políticas y de los gobiernos. En la conciencia, en segundo lugar. de que en política nadie tiene nunca toda la razón, y de que toda política, por consecuencia, debe estar abierta a la crítica y a la rectificación. En la conciencia, en fin, de que sólo la discusión y el enfrentamiento pacífico y racional con otros puntos de vista y con otros intereses permite aprender y mejorar las propuestas de gobierno y de orientación política de la sociedad y, por ende, promover verdaderas soluciones para los agobiantes y complejos problemas sociales.
Lo anterior no significa, naturalmente, que la fraternidad democrática anule o supere la inexorable conflictividad de las sociedades modernas. En la medida en que se trata de sociedades plurales, diversificadas, crecientemente complejas, sus políticas sólo pueden ser esencialmente conflictivas, esencialmente competitivas. Pero existen dos modos totalmente opuestos de entender el conflicto y la competencia: como guerra, y por lo tanto como lucha a muerte contra un enemigo irreconciliable, o como lucha civilizada y pacífica entre adversarios capaces de convertir sus propias contradicciones en motor de un debate abierto y racional y, por lo tanto, como una posibilidad inagotable de efectivo progreso social.



La participación de millones de individuos puede transformarse en la conformación de una voluntad política relativamente unitaria, capaz de gobernar y orientar el desarrollo de la sociedad, el principio de la mayoría y el principio de la representación.



DESAFÍO A LA BLANCURA

Imagina un ambiente Transparente.
Imagina un MUNDO Transparente.


Carta abierta al Paìs, y al ciudadano responsable que quiera luchar y sienta la patria como un bien de todos.

El índice de corrupción argentino es de los más altos del mundo, somos una vergüenza internacional.

Dolorosamente las recientes décadas nos marcaron, entonces propongámonos una meta: no dejemos que la historia nos pase por el costado, no dinamitemos nuestro futuro. De nuestro decisión dependerá que la Transparencia, en un marco de confianza nos permita volver a creer en un mundo como lo pinto John Lennon en Imagine.

Permanentemente escuchamos a los políticos rasgarse las vestiduras con florida verba simulando defender nuestros intereses : El Bien Común.
Pero también es permanente el descubrimiento de más y más casos de corrupción.
Esta masiva y generalizada manera de robar se instaló y se perfeccionó durante el menemismo y aún sigue funcionando, quizá con menos fuerza.

COMO VOLVER A CREER SI LOS POLÍTICOS Y LOS BANCOS SE ROBARON TODO, SI LOS SAQUEOS sistemàticos PROVOCAN REPUDIO HACIA LAS INSTITUCIONES?

LA OCASIÒN HACE AL LADRÒN :
Hoy los ciudadanos podemos iniciar una gesta nacional, frenar las ambiciones desmedidas de los políticos, gobernantes, y funcionarios deshonestos y dar un paso en defensa propia y en resguardo de la REPÚBLICA. (Res-Pública: Hacienda, -Economía- Pública) Con la informática de nuestro lado, podemos crear una generación de políticos e instituciones transparentes.

El PROYECTO : “QUE LAS CUENTAS PÚBLICAS SEAN PÚBLICAS”

EL OJO DEL AMO ENGORDA EL GANADO.

UNA SIMPLE MEDIDA PARA EJERCER Nuestra Soberanìa, y EL CONTROL ANÓNIMAMENTE A FAVOR DE TODOS en fraternidad.
Para que las cuentas cierren, para que comencemos a actuar en el control de la cosa pública, para la mejor atención a todos los ciudadanos, y en la convicción de que es importante que en todas nuestras instituciones democráticas el manejo de fondos debe ser claro, transparente.

Debemos exigir que CADA UNA DE NUESTRAS INSTITUCIONES PÚBLICAS, (Poderes Ejecutivos, Gobernaciones, Ministerios, Municipios, Concejos Deliberantes; Cooperativas, Tribunales de Cuentas, Sindicatos, Asociaciones, Clubes, Cajas de Jubilaciónes, Centros, Colegios profesionales, cooperadoras etc.) estén conectadas en LÍNEA PERMANENTE A INTERNET, con un programa de fácil acceso al interesado.
La publicación automatica en linea de las cajas diarias, de los balances y aspectos generales de cada institución abrira la puerta a la participación ciudadana y al respeto a nuestros administradores de turno.
También que en su sede de Atención al Público, estén equipadas con varios monitores del sistema computarizado, de libre acceso al ciudadano.

De éste modo, en cada uno de los Cybers, en cada una de las Centrales telefónicas, en cada una de las salas de espera, cajas, tesorerías, mostradores, o pasillos donde hacemos filas para pagar impuestos, tasas, servicios, bonos, contribuciones, etc., se instalará la NUEVA CONFIANZA en la DEMOCRACIA: la VERDADERA DEMOCRACIA PARTICIPATIVA. Podremos ocupar nuestro valioso tiempo controlando cada institución mientras esperamos para aportar nuestra cuota de esfuerzo transformada en pesos. También a través de internet, un simple programa nos debe permitir recorrer en pantalla todos los aspectos de la economía de cada institución. Con información general, de archivos de la administración, resoluciones, proyectos generales, inversiones, resúmenes periódicos, boletines informativos, aspectos legales de la institución, fechas de próximas elecciones de autoridades, requisitos, etc., y todo lo que pueda ser de interés para el ciudadano, el asociado, el matriculado, etc., quien es el cliente y el fundamento de éste, nuestro sistema democrático que debemos fortalecer. La información oportuna, sencilla, ordenada, de fácil acceso, coherente, y significativa expondrá el correcto manejo de cada institución.
UNA INVITACIÓN A LA GENTE EN GENERAL, y a LOS POLITICOS, UN DESAFÍO A LA BLANCURA DE LA CUENTAS, UN DESAFÍO A LA NOBLEZA, UN CONVITE A LA ETICA, UN RETO A LA HONESTIDAD, UNA APUESTA A CONSOLIDAR LA CREDIBILIDAD EN EL SISTEMA Y A PROBAR EL HONOR DE NUESTROS DIRIGENTES.
Asumamos el rol del amo. Que funcionario se opondrá a su inmediata implementación y quedara en evidencia?

Una bisagra final a la impunidad.

Las cuentas, la economía, los números son la estructura de nuestro sistema. Esencialmente el proyecto es un ataque directo a la corrupción basado en la ética.
El pacto social entre ciudadanos y políticos, se consolidará y se reasegurará nuestra Democracia.
Hace falta una decisión ética con argentinos que recojan el guante de éste desafío, seguidamente, solo el control masivo expulsará naturalmente al corrupto.
Se debe asumir como un proyecto de todos y exigir que se aplique rápidamente.
Ya tenemos demasiadas generaciones endeudadas.
El control fortalecera nuestro sistema y desestabilizara al corrupto al destruir su base de sustentación: el secreto y la oscuridad. Basta de indiferencia, a esto lo arreglamos entre todos o seguirá siendo el paraíso de unos pocos.
No dejemos todo librado a la débil conciencia de la gente que está en política. A la impotencia le opongamos una acción concreta.
¿Vamos a esperar que cambie la cultura del robo? ¿Vamos a esperar que cambie la moral de la clase dirigente? ¿Porque van a cambiar si así: corrompiendo y dejándose corromper, han aprendido a moverse durante décadas? Hoy los políticos y jueces con piedra libre para sus delitos, juegan libremente con la vida y los bienes de las personas.
No hemos perdido la guerra contra la corrupción, pues aun no la hemos siquiera iniciado. Imaginemos instituciones que se puedan dar vueltas como medias y que sus responsables nos enorgullezcan.

VOTEMOS TODOS LOS DÍAS REVISANDO LOS MONITORES EN TODAS LAS INSTITUCIONES QUE MANEJAN NUESTRA VIDA DIARIA.
En esta perspectiva, puede ser conveniente reconsiderar brevemente no ya las leyes y técnicas electorales, o su funcionamiento más o menos adecuado, sino las razones de fondo que les dan sentido político y moral, es decir, los principios y valores universales de la democracia moderna. Ello permitirá no sólo comprender mejor el significado de los comicios y sus resultados, sino también evaluarlos con mayor objetividad y saber qué se puede y qué no se puede esperar de los mismos. La participación será entonces más consciente, más informada, más responsable y, con ello, como se verá, más democrática.


Todo debe estar a la vista, asì los políticos se dedicaran a hacer política, a diseñar un mundo más justo y a proyectar un futuro mejor.

EN EL CENTENARIO de la gesta de Hipòlito Irigoyen donde iniciò su lucha etica por la anticorrupciòn sufrimos que hoy en nuestro paìs se trepan a los escenarios quienes abajo ocultan las cuentas, las propiedades y las cajas de ahorro manchando nuestra bandera. ¿No hay sentimiento de culpa? Sus hijos, y los hijos de sus testaferros se lo reclamaràn.
En los 70 la iglesia callo y avalo, pero hoy debe participar, acaso no hay un mandamiento que reza NO ROBARÀS ?.
Todos somos culpables de no asumir la cosa pública como propia. Que esperamos? Generar más y más corrupción? Con votar cada tanto no alcanza: necesitamos crear un sistema con funcionarios, políticos, jueces y administradores que actúen en un marco transparente y cristalino.
Exijamos que los partidos incluyan éste proyecto en sus plataformas, no para el mal de nadie, sino para bien de todos.

edumacat@hotmail.com, arqmacat@hotmail.com, cuentastransaparentes@hotmail.com